Los periodistas pedimos el apoyo institucional

Periodistas sevillanos en la manifestación del pasado 14N.

La Asociación de la Prensa de Sevilla (APS) ha pedido a todas las instituciones públicas electas que asuman y den su respaldo al manifiesto en defensa del periodismo que ha elaborado la Federación de Asociaciones de Periodistas de España (FAPE). El objetivo es que el Parlamento de Andalucía, la Diputación Provincial de Sevilla y todos los ayuntamientos de la provincia aprueben en un pleno ordinario o extraordinario una declaración de apoyo institucional al periodismo, o que suscriban en su integridad el citado manifiesto. La propuesta es que lo hagan en la fecha más cercana posible al 6 de diciembre, aniversario del referéndum de la Constitución de 1978.
Directivos de la APS se han reunido con el presidente del Parlamento de Andalucía y con los portavoces de los distintos grupos parlamentarios y todos ellos han asumido el compromiso de que la Cámara andaluza, en un pleno inmediato, hará una declaración institucional en defensa del periodismo como valor y derecho fundamental en un estado democrático. La APS también ha planteado idéntico compromiso a la Diputación Provincial y a todos los ayuntamientos de la provincia de Sevilla y ya ha recibido respuesta positiva de varios de ellos.

Este es el manifiesto en defensa del periodismo elaborado por la FAPE:

Si aseguramos que el  periodismo atraviesa en España la peor crisis de su historia, nadie podrá decir que exageramos. Se nos podrá acusar de ser reiterativos porque desde la FAPEvenimos denunciando este desastre, una y otra vez, en los últimos años.

En esta denuncia constante, hemos sostenido y sostenemos, como eje de nuestra posición, que nuestro país pagará un alto precio si asiste al deterioro del sector periodístico sin tomar medidas que palien la situación. Dejar morir el periodismo es como dejar morir la democracia, porque los medios contribuyen a su sostenimiento promoviendo el debate cívico, el intercambio de ideas y actuando como contrapoder a fin de evitar los abusos.

En términos de empleo, el drama está cuantificado a través del Observatorio de la Crisis de la FAPE que, desde noviembre de 2008, viene registrando su impacto. Con los últimos ERE en editoras locales y en varios grupos nacionales líderes, como los de EFE y los anunciados en El País y Unidad Editorial,  hemos superado los 8.000 empleos perdidos en el periodo de contabilización, lo que unido a los anteriores eleva a 10.000 el total de periodistas en paro.

Se podrá afirmar que hemos predicado en el desierto a la vista de lo que sigue ocurriendo en nuestro sector, que no es el único, por supuesto, que sufre la grave crisis que atenaza a nuestro país.

Pero nuestro sector, y pedimos disculpas por el atrevimiento, es un sector especial porque la demolición de sus cimientos afecta directamente a la  libertad de información y de expresión, que  constituye la base de todas las demás libertades y es el fundamento de la dignidad humana.

Sabemos lo que es un país sin medios independientes, sometidos a la censura diaria de sus informaciones,  con periodistas encarcelados por  ejercer la crítica del poder, despedidos por resistirse a las presiones e incluso asesinados por tratar de ser independientes. Lo estamos viviendo en varios países, algunos de ellos muy cercanos a nosotros por lazos históricos y culturales.

Sabemos lo que significa contratar a periodistas sin remuneración o con un salario indigno. Sabemos lo que supone para la vitalidad de un país que su prensa vaya muriéndose poco a poco. Sabemos que todos estos factores negativos empobrecen la democracia y abren el paso a impulsos autoritarios, de los que los ciudadanos son las principales víctimas.

La precariedad laboral y salarial se extiende como una marea, colocando a los periodistas en una situación de indefensión ante las presiones, vengan de donde vengan. El papel de contrapoder de la prensa queda reducido a la mínima expresión.

En el enfoque de los editores, los periodistas dejan de ser unos profesionales a respetar para convertirse en números que pueden ser tachados en cualquier momento.

La expulsión de periodistas veteranos, con fuentes y con criterio,  priva a los medios del necesario talento para ofrecer a los ciudadanos un periodismo de calidad.  De nuevo, la sociedad es la gran perjudicada.

El panorama propicia que surjan agoreros que pronostican el fin del periodismo, que  es casi como sostener que la democracia tiene los días contados. Porque ustedes, los representantes de los ciudadanos, saben bien que sin prensa libre y crítica con el poder, la salud de la democracia se resiente.
Pero en la FAPE no tenemos ninguna duda de que el periodismo sobrevivirá como elemento vital para el desarrollo de nuestra democracia y de nuestra sociedad en un clima de tolerancia y de convivencia pacífica.

Tampoco tenemos ninguna duda de que los periodistas seguiremos siendo necesarios para jerarquizar las noticias, confirmar su veracidad, contrastarlas y difundirlas bajo un paraguas ético y deontológico, como garantes que somos del derecho fundamental de los ciudadanos a recibir información libre y veraz.

Ante este panorama, los periodistas no nos estamos quedando quietos. Estamos plantando cara a la crisis promoviendo innovadores proyectos editoriales, pero en la FAPE creemos que esta respuesta solo profesional no es suficiente.

Las instituciones y los ciudadanos tienen que saber que su futuro democrático y solidario necesita unos medios de comunicación potentes e independientes, con periodistas que, con su credibilidad, aporten elementos que ayuden a la gente a formarse su propia opinión.

No hemos encontrado otra forma mejor de expresarlo que el eslogan de nuestra campaña en defensa de nuestro oficio: “Sin periodistas no hay periodismo. Sin periodismo, no hay democracia”.

Por lo tanto,  la FAPE hace un llamamiento a los representantes de los ciudadanos en todas las instituciones para que respalden este manifiesto en defensa del periodismo.

En este llamamiento destacamos:

  • Que la libertad de información se debilita cuando el periodismo se convierte en una fuente de manipulación, de sensacionalismos, de odios y de defensa de intereses ajenos al bien común.
  • Que esa misma libertad queda dañada cuando  se convocan ruedas de prensa sin derecho a preguntas y cuando los representantes públicos se niegan a comparecer para dar cuenta de sus actividades en el ejercicio del poder.
  • Que es necesario el ejercicio responsable del periodismo por parte de periodistas y editores, basado en el cumplimiento de normas éticas y deontológicas  y en valores como la integridad y el rigor.
  • Que la supeditación de la ética a la dictadura de la audiencia conduce a la inmoralidad y a la ilegalidad, como nos ha demostrado en el Reino Unido el caso del News of the World.
  • Que el derecho de información y la libertad de expresión pierden fuerza y eficacia cada vez que desaparece un medio.
  • Que unos periodistas mal pagados, y más si no perciben salario alguno, difícilmente podrán resistir las presiones de los poderes, sean del tipo que sean,  para difundir informaciones sesgadas, interesadas y en algunos casos falsas.
  • Que el elevado paro en el sector está propiciando que los editores abonen cantidades humillantes a colaboradores y free lance.
  • Que los Gobiernos y las instituciones no pueden mirar hacia otro lado cuando empresarios sin escrúpulos quieren convertir un espacio de libertad, como es un medio de comunicación, en un taller de esclavos ofreciendo empleos sin remuneración.
  • Que el futuro del periodismo está en la calidad del contenido que elaboren los periodistas sea en el soporte que sea. Si los medios renuncian, como están haciendo, a las buenas historias, a los buenos reportajes de investigación, a las buenas crónicas de los corresponsales,  poco podrán hacer para convencer al usuario de que es necesario pagar por los contenidos.
  • Que las administraciones tienen que incentivar los proyectos de los periodistas emprendedores que buscan alternativas a la crisis con ideas valientes y novedosas.
  • Que la defensa de la libertad de prensa, del derecho de información y del ejercicio de un periodismo digno y dignamente remunerado,  atañe también a las instituciones y a los ciudadanos.

Consecuentemente, solicitamos a las instituciones que adopten este manifiesto en defensa del periodismo y que lo tramiten y aprueben como resoluciones en plenos, comisiones y otros órganos que juzguen oportunos.

Sigo siendo periodista, sigo queriendo vivir de mi profesión y sigo buscando trabajo

Acerca de Alejandro.

No sé que más decir.

Estoy ronco de tanto gritar desde principios de 2008 al público, pero también a los compañeros de profesión, que esto se iba a pique.

Al principio los amigos y familiares y también los profesionales con los que compartía redacción me llamaron catastrofista, pero poco a poco se fueron dando cuenta, aunque tardaron.

Todo empezó con el despido de los fotógrafos y la entrega a los redactores de cámaras digitales prácticamente de juguete. Ya entonces intenté negarme con todas mis fuerzas a hacer una sola foto mientras hubiese un solo fotógrafo en la redacción; hasta que no quedó ninguno.

Después llegó el sobreesfuerzo de escribir para la web, sin aumento de salario, para, decían los directivos, “salvarnos de lo que se nos viene encima”. Y llegó.

Primero cayeron los colaboradores que cobraban y la mayoría de los comerciales; después le tocó el turno a la gente de taller, “las nuevas tecnologías”, argumentaban; más tarde el relevo lo tomaron las redacciones que tenían que ser “redimensionadas para adaptarse a la nueva realidad”, y empezaron a caer poco a poco los periodistas, después de numerosos traslados y presiones de todo tipo.

Al final, ERE extintivo para más del 50 por ciento de la plantilla y ERE temporal para el resto; y en el intervalo del temporal, presiones y despidos por “acuerdo”.

Publicaciones del Sur (periódicos Información y gratuitos Viva) fue una de las primeras empresas andaluzas de comunicación que empezó a aplicar medidas de recorte de plantilla; y entonces había compañeros de profesión que decían “bueno, son de Publicaciones, se veía venir, aquí no pasará”.

En los últimos meses, despidos en el Grupo Joly y en La Voz, ERE en El Correo de Andalucía y ERE en El País, entre otros muchos medios que se publican y distribuyen en Andalucía. Y lo triste es que esto no tiene pintas de acabar.

De todas formas, sigo siendo periodista, sigo queriendo vivir de mi profesión y sigo buscando trabajo.

EBE12, una experiencia positiva para un bloguero novato

Foto de familia de los participantes en EBE12.

Sin haber asistido a ediciones anteriores, EBE12, la gran cita de la web social en habla hispana desarrollada en Sevilla el primer fin de semana de noviembre, ha resultado para este novato de las bitácoras toda una experiencia mayoritariamente positiva, y eso que en la capital andaluza ha hecho un tiempo de perros.

La asistencia masiva de bloggers, personas interesadas en la informática, la comunicación, el periodismo, gente con ganas de mostrar a los demás lo que saben hacer, me ha supuesto una experiencia difícil de olvidar, y eso que no asistí a la fiesta ni a la ruta de tapas.

Tan solo la actitud mantenida por la inmensa mayoría de asistentes con ojos y oídos abiertos de par en para ver y escuchar todo lo que se presentaba y hablaba en EBE12, ha sido enriquecedora de por sí; actitud positiva en tiempos de crisis, problemas, agobios y depresiones. Una isla en una Andalucía en horas bajas.

Es cierto que muchos han aprovechado la ocasión como plataforma de venta de sus proyectos iniciados o en fase de redacción, pero, en definitiva, ¿para qué se organizan este tipo de encuentros si no es en gran parte para vender productos que ayuden al trabajo o afición de los asistentes?

Como en todos los encuentros, en EBE12 se han escuchado ponencias de todo tipo, unas más interesantes, otras más aburridas, pero en todas ellas los ponentes han presentado sus tesis, experiencias y productos de forma sencilla.

En EBE12 he descubierto nuevas herramientas, aplicaciones sorprendentes, otras formas de entender el mundo del blog y, sobre todo, contactos y experiencias siempre enriquecedoras.

Entre las cosas a mejorar, la sonorización de las salas; la dimensión correcta de los espacios para las ponencias, evitando que los asistentes se queden fuera por falta de aforo; mejores conexiones a la red eléctrica; y, sobre todo, una mejor y más potente conexión wi-fi. También sería conveniente intentar la participación de marcas emblemáticas como Apple, Google y Wordpres, y la de administraciones públicas de forma más activa, pero esto es harina de otro costal.

En resumen, una experiencia positiva que me ha dejado un buen sabor de boca y muchas ganas de cara a la próxima edición, que espero que siga siendo en Sevilla.

P.D.: un ocho a la organización.

El Fondo de Emergencia de la APS atiende a los primeros periodistas

Nota de prensa de la Asociación de la Prensa de Sevilla:

El Fondo de Emergencia puesto en marcha por la Asociación de la Prensa de Sevilla y Periodistas Solidarios ya está operativo y ayudando a compañeros que se encuentran en situaciones económicas difíciles. Son varios los periodistas que se han acogido a esta bolsa de apoyo y desde aquí, os animamos a acudir a la asociación para solicitar los bonos que se pueden canjear por productos de primera necesidad en distintas cadenas de alimentación. Así mismo, queremos agradecer públicamente sus aportaciones a todos los compañeros que, de forma desinteresada, están colaborando en el Fondo de Emergencia. Os recordamos que todas las personas que lo deseen pueden contribuir económicamente en este fondo, haciendo sus  donaciones en el número de cuenta 2100 2587 81 0210247133 que la Asociación de la Prensa de Sevilla ha habilitado en la Caixa. Los movimientos de la citada cuenta están a disposición de todos los asociados que participen en la misma.

Los periodistas de Sevilla y provincia, sean o no asociados y que necesiten recurrir a las ayudas de este fondo, deben ponerse en contacto con la gerencia de la APS (Carolina Fernández. Email: gerencia@asociacionprensa.org. Teléfono: 954 29 39 40 – 626 386 280), con la seguridad de que tendrán garantizada la confidencialidad de su petición. La respuesta a las solicitudes recibidas será inmediata dada la crítica situación que atraviesan un elevado número de profesionales del sector.
Dada la inestabilidad laboral que sufre hoy en día nuestro colectivo, hacemos un llamamiento público a todos los compañeros. A los que en estos momentos están atravesando una situación económica difícil para que se acojan a estas ayudas y a los que, afortunadamente, pueden colaborar económicamente en el fondo, con sus aportaciones en el número de cuenta 2100 2587 81 0210247133 de la Caixa. Cualquier contribución, por mínima que sea, hará de esta bolsa de ayuda una herramienta eficaz para paliar, en parte, las dramáticas circunstancias que viven nuestros compañeros.

Las penas con pan son menos y con jamón, todavía menos

La foto de rigor.

Si en el momento histórico y económico por el que atraviesa la Piel de Toro hay un sector laboral que lo está pasando realmente mal, junto con albañiles y mineros, ese es el de los periodistas. A la crisis económica que ha dejado sin trabajo a los profesionales de la construcción y que amenaza seriamente el futuro de las explotaciones de carbón hay que unir, en el caso de los periodistas, además de la bajada en picado de los ingresos por publicidad (y siguen bajando), los efectos de la aplicación de las mal llamadas nuevas tecnologías. Pero, al menos los que formamos parte de la Asociación de la Prensa de Sevilla (APS), no queremos quedarnos atrás y el proceso de formación en esas nuevas tecnologías se ha planteado como un reto y una obligación ineludible. Somos conscientes de que el reciclaje no se puede pasar por alto, si queremos seguir en esto del periodismo.

Una prueba de esta actitud de los sufridos periodistas sevillanos ha sido el curso titulado Sala de Prensa Digital 2.0, donde un nutrido grupo de redactores y gráficos hemos tomado contacto con las redes sociales y nos hemos formado para su uso a nivel profesional como periodistas o como gestores (community manager) gracias al buen hacer de la gente de Walnuters y Faccendo.

Y como solo los andaluces sabemos hacerlo, la clausura ha consistido en una pantagruélica cena-fiesta en la terraza de Walnuters, en pleno centro de Sevilla (calle Cerrajería), en la que cada alumno, y también los profesores y la APS, aportó viandas suficientes para dar de comer y beber a un regimiento.

Tortillas con patatas, con perejil, con cebolla; empanadas de jamón y queso, y de atún, y de carne; aliño de pimientos y caballa; queso y chacinas variadas; hummus (puré de garbanzos); emparedados variados; ensaladas; jamón serrano, además de cerveza, refrescos y vinos blancos y tintos, y, cómo no, postres exquisitos como tarta de Santiago y plum cake de frutas. Como veréis, todo muy sano; y todo bajo la atenta marida de la cercana iglesia de El Salvador, la Giralda y la calle Sierpes.

Se habló de todo, pero muy especialmente de la situación de la profesión y aunque no salieron a la luz soluciones mágicas, sí que disfrutamos y comprobamos que las penas con pan son menos y con jamón, todavía menos.